deportes en crisis
la indomable brutalidad del fútbol
Ezequiel Fernández Moores es nuestro Woody Allen futbolero. Con su calva prominente y anteojos culo de botella, se diferencia de una estirpe de periodistas cada vez más parecida a los jugadores. Tampoco destila la solemnidad de un Cherquis Bialo, un Víctor Hugo o un Macaya Márquez. Para desmentir al típico progresista enojado, para quien todo es un negocio, se jacta de que el fútbol argentino le pone un cepo a la modernidad. Y a veces lo consigue.
