Macri
ideología de la limosna
En 2016 Mauricio Macri presentó su plan para terminar con la pobreza en la Clinton Global Initiative, una ONG donde los máximos multimillonarios del planeta hacen su aporte filantrópico “al bien global”. Bajo la consigna “no hay mejor ayuda para los pobres que aquella que les dispensen los ricos”, el gobierno del empresario argentino terminó en un fracaso. Pero en el tiempo de descuento, Macri se acordó de hacer beneficencia.
elogio del fracaso
Un análisis de la operación discursiva del presidente Macri en el Congreso, entre la emotividad calculada y el tono impostado.
el balneario de los doctores crotos
Los economistas neoliberales se mostraron meticulosamente incapaces de predecir las crisis económicas gracias a las que el capitalismo financiero viene consolidando su poder económico. Todo eso, sin perder su hegemonía mediática y social. La debacle de Cambiemos es un capítulo más en esta oprobiosa historia de chamanes mercenarios que fallan, se extinguen y renacen, dentro de la puerta giratoria que va de la city al poder político. ¿Hasta cuándo habrá que escucharlos? ¿Por qué lo hacen?
gobernar es gatillar
El 11 de mayo empezó el juicio contra seis integrantes de la Prefectura Naval Argentina que detuvieron y torturaron a dos pibes de la villa 21-24. "Corran por sus vidas y no miren atrás", les dijeron. 2018 fue el año en el que Macri y la ministra Bullrich usaron al policía Chocobar para tirar nafta al fuego de las políticas punitivas ideadas por Scioli y Massa. Pero puede ser también una oportunidad para que la organización social le ponga un límite al poder policial.
El humor en los tiempos de ajuste
Una lectura del “Manual para demoler progresistas”, de “Gustavo Beverhausen”.
la transfugueada de los CEOs
Los Panama Papers, y luego los recientes Argenpapers, confirman el entramado al mismo tiempo legal y deshonesto en el que familiares del Presidente Macri e incluso ministros defendidos a capa y espada como el Caymanés Aranguren o el negociador Luis Caputo se muestran expertos en esquivar al fisco argentino. Una práctica habitual entre corporaciones que se vuelve grotesca al ser ubicua entre los miembros del gabinete de un gobierno que promete “la llegada de inversiones” a cambio de disciplinamiento laboral, y que en Argentina creció de la mano de Juan Enrique Blaksley, “el Madoff de Cambiemos”.
