Violencias

un hilo rojo: del disparo de Mangione al contragolpe de Mamdani A un año del atentado mortal en pleno centro de Manhattan contra el CEO de una megaempresa que lucraba con la salud, otro joven norteamericano con fuertes críticas al capitalismo ganó las elecciones para la alcaldía de Nueva York. ¿Hay alguna relación política entre un hecho y el otro? En este brillante artículo se proponen eslabones y categorías para pensar cómo salir de la impotencia.
rosario juega con fuego La ciudad arrasada por la violencia narco se convirtió ahora en un nuevo modelo securitista del que se vanagloria la ultraderecha nacional y el Gobierno de Santa Fe a medida que despliega una omnímoda maquinaria de control político-territorial. Las estadísticas de homicidios lo respaldan, pero en las barriadas se consolidan dinámicas devastadoras de una sociedad rota que, sin embargo, lucha como puede para salir adelante.
las lábiles pistas de un olor La investigación forense incorpora actores varios en su camino. Entre ellos, suelen aparecer sujetos y canes que influyen en los resultados finales. Entre la desigualdad de recursos en el sistema penal y la educación de las series policiales, la pregunta por la justicia y la verdad toma otro cariz.
para salir de la hegemonía de las víctimas La italiana Tamar Pitch es jurista, filósofa del derecho, crítica radical de los discursos sobre la seguridad que se reproducen como mantras. La editorial Tinta Limón acaba de traducir y publicar su libro "El malentendido de la víctima. Una lectura feminista de la cultura punitiva" en el que aborda un enigma contemporáneo: ¿por qué creemos que podemos cambiar el mundo a través del derecho penal? El capítulo que compartimos a modo de adelanto se sumerge en el espinoso rol de las víctimas en las sociedades neoliberales.
quién atacó a Fernanda Miño La primera secretaria de Estado villera de la historia argentina fue allanada hace tres semanas por la policía con una violencia inusitada. Una pregunta circuló de inmediato, mientras las autoridades políticas y judiciales se dedicaban a sembrar sospechas en torno a la víctima: ¿se trata de un mensaje mafioso? La investigación que aquí publicamos ofrece indicios para contestar afirmativamente y plantea hipótesis sobre de dónde vino el golpe contra Fernanda Miño.
¿qué pasó en Rosario? Durante más de una década la ciudad estuvo en la cima de las estadísticas sobre violencia. En marzo una seguidilla de asesinatos de trabajadores encendió las alarmas como nunca antes. Pero una caída sin precedentes en los homicidios provocó la euforia del gobierno nacional y el provincial. La sospecha de un pacto entre las autoridades y el narco se instaló en la ciudad del Monumento, aunque los últimos acontecimientos apuran la pregunta sobre su eficacia. Aquí algunas coordenadas políticas para no perderse en una actualidad que no da respiro.
operativo arrasar La incesante maquinaria de propaganda del ministerio de Seguridad nacional difundió unos allanamientos en el barrio Esperanza, en el partido de Tres de Febrero, como otra carrera ganada a las mafias. Las fotos que acompañan esta nota, provenientes de las usinas de la ministra Bullrich, exhiben ese desembarco despampanante. Pero cuando se disipa el humo, se ve claro que la guerra es contra la organización social.
de violencias e infiltrados Mientras el Senado votaba la Ley Bases, una masiva protesta popular desbordaba la plaza que enfrenta al Palacio del Congreso de la Nación. La represión policial fue feroz, el escarmiento trinó en forma de detenciones. Rápidamente se aseveró que había infiltrados en la muchedumbre, oscuros promotores del incendio de un auto, pero es hora de mirar de frente la discusión sobre el uso de la violencia ante gobiernos autoritarios.
una ciudad chamuscada La fascinación por los autos de lujo no es exclusividad de sus paquetos dueños desde que misteriosas hordas de quema coches se entretienen convirtiéndolos en chatarra. Del otro lado de la Capital, el fuego saquea las precarias viviendas de quienes poco tienen, alimentado por la especulación inmobiliaria. La democracia y el consumo no siempre van de la mano.